Armonía en Palestina


HISTORIA DE PALESTINA- 1. Desde los primeros asentamientos humanos a la llegada de los romanos
1 febrero 2009, 21:50
Filed under: historia

Mientras esté aquí, voy a ir escribiendo algunas entradas para que se conozca mejor la historia de Palestina, y para intentar que todos podamos comprender algo mejor cómo hemos llegado a la situación actual. Evidentemente, esto no se resume en cinco líneas, pero intentaré simplificar al máximo para que sea lo más accesible posible.

En esta primera entrega, voy a tener que hacer gala de mi capacidad de concisión (más de uno lo pone en duda, yo incluido), para intentar abarcar la historia de Palestina desde las primeras migraciones humanas hasta la llegada del imperio romano.

PRIMEROS ASENTAMIENTOS

Hoy ya está bastante claro que el ser humano como tal inició sus andanzas en el continente africano. Es por lo tanto fácil de suponer que los flujos migratorios no tardaron en acercar a los primeros humanos a la ribera del río Jordán. En concreto, los restos más antiguos de los que se tiene constancia en esta zona están datados alrededor del 60.000 AC, y fueron encontrados al sur del lago Tiberiades. Poco a poco, las tribus nómadas se fueron asentando y fueron los cananeos los primeros a los que se supone crear una civilización estable, en torno al 3000 AC. Se supone, asimismo, que fueron los cananeos los fundadores de Jerusalén (Ourousalim), que aparece en escritos desde el siglo XXI AC. Por esta época, y desde el este, empiezan a llegar otras tribus, como los filisteos, una tribu aria procedente de Creta, que fueron los que denominaron Palestina (Philístina) a esta zona. Pero también llegaron unas tribus diferentes, las hebreas, probablemente desde el sur del Cáucaso. Eran diferentes por muchas razones, pero la principal, la que englobaba casi todas sus particularidades, es que era la primera que creía en una religión monoteista, en un dios único, lo cual reforzaba el nexo entre todas las ramas que las componía.

Prisioneros filisteos. Grabado egipcio de la época de Ramses III.

Prisioneros filisteos. Grabado egipcio de la época de Ramses III.

LA LLEGADA DE LOS JUDÍOS

Tras unos siglos de disputas con Egipto (Palestina llegó a ser un protectorado egipcio durante más de tres siglos), los pueblos hebreos vuelven a asentarse en Palestina tras combatir a caananitas y filisteos. Pese al establecimiento, los pueblos hebreos estaban divididos en doce tribus semi-independientes que sólo se unían en tiempos de guerra bajo el mandato de un único juez. Y fue así hasta la llegada de la monarquía.

El reino de Israel nació como tal a finales del XI AC, y su primer rey fue Saúl. Su sucesor, David, fue el encargado de reconquistar Jerusalén, que seguía, con el nobre de Sion, bajo dominio cananeo. Pero el rey más destacado de esta época fue sin duda Salomón, que reinó entre el 965 AC y el 926 AC, aproximadamente, y que concedió al reino de Israel de una época de paz sin precedentes.

Tras su muerte, se suponía que iba a ser sucedido por su hijo Roboam, pero las tribus hebreas mantenían ciertas disputas, desembocando en una división del reino de Israel:

– el reino de Israel, en el norte, que fue formado por diez de las doce tribus hebreas, en concreto las que se rebelaron a Roboam. Era el reino más poderoso de los dos y su capital era Samaria.

– el reino de Judá, al sur, formado por las dos tribus restantes, y cuya capital era Jerusalén.

Mapa de los reinos judios tras su división.

Mapa de los reinos judíos tras su división.

Sin embargo, esta división debilitó a ambos estados, que acabaron siendo conquistados. En concreto, Israel cayó ante los asirios en el 720 AC. Las diez tribus hebreas del norte fueron esclavizadas en tierras asirias, hasta su desaparición. Israel fue repoblada por los asirios. Otros judíos pudieron escapar al reino de Judá .

Pero Judá también cayó, en este caso ante los babilonios, que bajo el mandato de Nabucodonosor II, la invadieron en el 586 AC, arrasando ciudades como Jerusalén (incluido el Templo de Salomón) y expulsando a Babilonia (actualmente, Iraq) a miles de judíos como esclavos, mientras otros tantos huyeron a lugares como Egipto, Siria, Mesopotamia (actualmente, otra zona de Iraq) o Persia (actualmente, Irán), en lo que se conoce como diáspora, o dispersión del pueblo judío.

LA ÉPOCA DE LAS INVASIONES

Sin embargo, la cultura persa estaba en auge en Oriente Medio, convirtiéndose poco a poco en el gran imperio de esa zona. En concreto, el imperio Persa, bajo el reinado de Ciro II el Grande, conquistó Babilonia en el 539 AC, incluída Palestina. Ciro permitía a sus súbditos practicar sus propias religiones siempre que incluyeran la figura real en sus oraciones (y sobretodo, en sus donaciones), lo cual devolvió a los judíos a Palestina. En concreto, a través de Sesbasar, príncipe de Judá, que inició la reconstrucción del Templo de Salomón y gobernó Israel como provincia persa. A esta provincia se le llamó Yehud.

El imperio persa en su momento de mayor auge

El imperio persa en su momento de mayor auge

En el 331 AC el imperio persa sucumbe ante Alejandro Magno, y Palestina vuelve a cambiar de manos. Sin embargo, los judíos prometen lealtad al nuevo emperador, por lo que Alejandro Magno respeta sus ciudades sin apenas movimientos belicosos. Pero Alejandro Magno muere en el 323 AC y su imponente legado provoca una serie de guerras de sucesión en Macedonia, sobre todo, entre seléucidas y ptolomeos. Israel llegó a cambiar de manos hasta en cinco ocasiones en esta época.

EL NUEVO REINADO JUDÍO

Tras las luchas contra los helenistas por mantener la religión judía, Judas Macabeo reconquista Jerusalén en el 164 AC y logra expulsar a los sirios, fundando un nuevo estado judío independiente en el 150 AC. La religión judía comenzaba a dividirse en diferentes sectas, tales como los saduceos, los fariseos, o los esenios, que fueron alternando el poder durante esta nueva época del estado de Judá.

LA OCUPACIÓN ROMANA

En el 63 AC, Pompeyo conquista Palestina para el Imperio Romano. La zona de los judíos es dividida en tres provincias, de norte a sur: Galilea, Samaria y Judea. Judea, en concreto, fue dividida en cinco distritos, gobernados todos por la jurisdicción de un Sanedrín (un consejo de sabios dirigidos por un sumo sacerdote). Comienza una época de paz relativa, en la que Roma dota de cierta autonomía a la zona, tanto a nivel económico como a nivel religioso.

División romana de Palestina

División romana de Palestina

Sin embargo, esta independencia religiosa va perdiendo fuerza, y las leyes romanas van paulatinamente prohibiendo las diferentes celebraciones de ritos judíos, llegando a prohibir la lectura de la Torah o la celebración del Sabbath. Esto va provocando diversas revueltas, guerras entre judíos y romanos que desembocan en la Rebelión de Bar Kojba en el año 132 DC, provocada entre otras razones por los rumores que indicaban que el Imperio Romano pretendía crear un templo a Júpiter sobre las ruinas del segundo templo de Jerusalén, que había vuelto a caer en las anteriores batallas contra los romanos.

Akiba ben Iosef, dirigente del Sanedrín, nombró nasí (príncipe) a Simón bar Kojba,  que declaró la independencia frente al Imperio Romano. Israel se declaró estado independiente y así se mantuvo durante tres años. Pero los romanos prepararon la reconquista y enviaron numerosas tropas para arrasar la zona. Y así lo hicieron.

Se calcula que murieron más de 580.000 judíos, fueron arrasadas 50 ciudades y casi 1000 aldeas. Bar Kojba fue capturado y asesinado en el 135 DC. Jerusalén también fue arrasada, y para evitar el retorno de los judíos, los romanos construyeron sobre sus ruinas una ciudad romana: Aelia Capitolina. Para rematar el trabajo, sobre los restos del Templo de Jerusalén, se levantó una guarnición romana. Y esta provincia romana pasó a llamarse Palestina, como símbolo de humillación a los judíos, ya que era el nombre que habían utilizado los filisteos, antiguos enemigos de los judíos. La mayoría de judíos fueron asesinados, esclavizados o exiliados. La religión judía, prohibida. Y así fue hasta que en el siglo IV, Constantino el Grande permitió regresar a los judíos a Jerusalén una vez al año, el día 9 de av (decimoprimer mes de los judíos, que cae entre julio y agosto), para lamentar su derrota en el muro de las lamentaciones, que es el último fragmento de la muralla que rodeaba al Templo de Jerusalén.

El muro de las lamentaciones

El muro de las lamentaciones

Una curiosidad para acabar por hoy, la religión judía pasó por uno de sus peores momentos en aquella época. Y probablemente no hubiera sobrevivido de no ser por la acogida de Babilonia, que se convirtió en la capital mundial judía de aquellos siglos… o dicho con terminología geográfica actual: Israel existe hoy gracias a Iraq.

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